Laberintos de Placer

Pues aquí va la cosa. Este documento es un recuento de lo que ha pasado en los últimos tres años desde que escribí Anexadísimo, así que, de cierta manera, se podría considerar un “Anexadísimo 2.0”. Bueno, aquí va.

Cuando escribí el texto anterior tenía 34 años y estaba en recuperación; o sea, estaba limpio. Escribir ese texto fue relativamente sencillo, pues tenía mucho material ya que recopilaba alrededor de 16 años de mi vida. En esta ocasión no será tan extenso, pero hay algunas cosas que se pueden mencionar.

En ese entonces estaba limpio y tenía un buen trabajo; de hecho, el trabajo donde más me han pagado hasta ahorita en mi vida, pues estaba ganando más de 100k al mes. La vida era buena, las cosas marchaban bien, pero mi historia con las drogas y el alcohol no estaba terminada.

Pasaron los meses y ya tenía alrededor de ocho meses limpio, pero internamente no me sentía muy bien. La dinámica con mi familia no es muy buena, pues se la pasan presionándome todo el tiempo, me vigilan y a cada rato preguntan dónde estoy, con quién y qué estoy haciendo.

Para ese tiempo yo ya estaba un tanto desanimado, pues las cosas se vuelven muy rutinarias. Al sentirme extremadamente aburrido, empecé a volver a salir con mi círculo de amigos habitual. Estos son gente que consume en general y se la pasan pisteando. Este ha sido mi error la mayoría de las veces, pues entro en un ciclo de estancamiento emocional y aburrimiento; entonces, busco diversión a través de volver a ver a la gente que solía frecuentar, con una actitud de "voy a andar en la peda pero no voy a consumir".

Esto funciona por un tiempo, pero la verdad es una idea muy tonta querer salir con gente que se droga y tú nada más estar viendo cómo lo hacen, justificándote con las personas de por qué tú no consumes y diciéndoles que te sientes muy bien y blah blah blah.

Este ha sido mi error al menos unas cuatro veces: querer volver a salir con mis amigos drogadictos. Entonces, como verán, no fue un resultado muy diferente.

Hay un dato importante que hay que mencionar. Yo, por lo general, había sido consumidor de cocaína por mucho tiempo y esa es mi "droga de impacto", porque es la que más problemas me había ocasionado. Sin embargo, esta vez me vi involucrado con una chica con la que tuve cierto tipo de relación, y ella era una consumidora seria de cristal.

Para este tiempo yo ya había escuchado mucho del "crico", puesto que en los anexos casi todos están por consumir cristal. Mi carrera de "cricoso" no duró mucho; yo creo que fueron algunos cuatro meses que estuve consumiendo y, de cierta manera, no fue tan duro en comparación con otras personas que conocí en ese medio. Sí me pasó que ahora ya estaba con puro super star de las drogas; en algunas ocasiones nos juntábamos un grupito de puro cricoso a "loquear" bien denso. Estaba compuesto por la chica con la que yo salía, otra amiga que era adicta a la ketamina, otro amigo y otra amiga. De estas personas, dos chicas están anexadas en este momento y la que era como mi chica, pues yo creo que sigue consumiendo; la verdad también tiene una situación muy complicada, pero bueno, que sea lo de cada quien.

Como yo vivía en una especie de burbuja de vigilancia por mis papás, la manera de conseguir cristal era a través de Uber. Me mandaban el crico en objetos aleatorios a través de los repartidores y así me llegaba a mi casa el material. Así estuve mucho tiempo, pero esto resultó ser muy problemático porque nos cacharon y la verdad no supe bien qué pasó, porque mi papá se encargó de resolver mis problemas. Creo que hasta me metí en problemas con "la gente" por andar haciendo eso de mandar cristal por los Ubers. Me metí en unos serios problemas y fue esa la principal razón de mi siguiente anexo.

La verdad ya no tengo muy buena memoria de todo lo que ocurrió en este anexo, pero sí recuerdo que fue uno de los más duros por los servidores que estaban en función. Cuando llegó la patrulla espiritual por mí, fueron varias personas que estaban anexadas en ese momento y me levantaron de mi casa. Llegué al anexo y había un encargado, un señor que se llama Fernando. Este señor era un asco de persona; era alcohólico de los que toman Tonayán, pero estaba muy amargado y tenía un problema personal conmigo porque, supuestamente, yo tenía dinero.

En los primeros días hubo un suceso en donde yo hice como si me quisiera escapar del anexo, porque apenas me estaba acostumbrando al horario y no me podía quedar despierto desde las 5:30 a.m. Entonces me fui corriendo y los servidores, incluido Fernando, me agarraron, me golpearon y me encerraron en valoración. Recuerdo muy bien que, cuando me iban cargando hacia la celda, Fernando me dijo: “Aquí tu dinero no sirve de nada”. Pinche pelado malviviente, lo odiaba con mucho fervor y se la pasó unos cinco meses molestando hasta que los papeles cambiaron y yo tenía el apoyo de casi todos los anexados. Lo confronté y lo puse en su lugar. En realidad él era un pendejo sin huevos y no aguantó cuando ya la cosa había cambiado y me tenía mucho miedo. Fue muy difícil porque él era el encargado del cuarto de los hombres y tenía mucho poder en el anexo. Lo terminaron corriendo y se fue sin ninguna gloria. Ya para este momento yo tenía todo el poder, puesto que me había ganado el corazón de todo mundo. Los servidores eran mis amigos, tales como el “SoloVino”, mi querido hijo “El Pollo” (un chico de 15 años) y también el “Tello”.

Solovino estuvo como tres anexos conmigo y me dio mucho gusto que hace un mes, después de casi dos años, me agregó a Facebook y supe que él ya tiene tres años en recuperación, se casó y tiene un hijo. Muy chido, es buen amigo. En los anexos he conocido mucha gente que se ha vuelto cercana a mí y los valoro mucho.

Por otro lado, El Pollo hace unas dos semanas también me agregó a Facebook y ¿qué creen? Pues anda de sicario, jajaja. Qué hueva, pero este tipo de cosas no me son para nada sorprendentes. La vida de los adictos es muy dura. Si yo, que dizque vengo de buena familia, tengo principios y valores, salí de la v... ¿qué se puede esperar de alguien con menos oportunidades?

Por el lado de Tello, nunca supe de él, pero ese chico ya había estado en el penal dos veces y era un caso extremo. Lo recuerdo mucho porque me regaló el libro rojo de Alcohólicos Anónimos, uno que se llama Tal como la ve Bill. Ese libro yo lo tenía todo tiznado de manchas de la pipa de cristal, jajaja. No sé, a veces hago esas cosas: tengo libros y los uso como herramientas para drogarme. Un tiempo me rolaba porros en El mito de Sísifo de Albert Camus y en otra temporada tuve La teoría sintérgica de Jacobo Grinberg, también todos tiznados de mota y crico. No sé por qué hago eso de usar buenos libros para drogarme, pero es como un statement de que al chile me valen pura verga xD.

Ese anexo duró seis meses y sí la sufrí un chingo con todo lo de Fernando; él estuvo casi todo el tiempo y me la pasé peleando con él. Pero bueno, así es ese rollo; yo soy una persona fuerte y aunque dizque soy fresilla, se sorprenderían de la cantidad de “calle” que tengo. Me puedo mezclar y llevar bien con todo tipo de personas y ganarme su respeto, pero la clave es ser buena persona. Alguien con un corazón noble cabe donde sea, hasta entre malhechores y malandros, y siempre fue mi caso.

Hay otro evento importante que ocurrió en ese anexo. Cuando llevaba unos tres meses y medio llegó una chica a la que le diremos “Graciela”. Una chica muy guapa de 22 años que también era adicta. Desde que la vi le puse el ojo, jajaja, ¿porque ustedes creen que un anexo me va a detener de gancharme una morra? La respuesta es no. Entonces empezó todo el proceso de llamar su atención y cortejarla. Cabe mencionar que esta chica se convirtió en mi novia y sí tuvimos una relación. En general estuvo muy bien en todo sentido, pero al final de cuentas la perdí. El hecho fue que, ya cuando salí del anexo, yo empecé a ir a las juntas de AA y luego ella salió después que yo y un día me agregó al Facebook. Empezamos a hablar y todo marchaba muy bien; la hice mi novia y era algo divertido porque íbamos a las juntas al anexo y nos salíamos a fajar a la cafetería a escondidas. La verdad estaba bien divertido.

Las cosas iban relativamente bien, yo ya llevaba un tiempo en recuperación, tenía pareja y la pasábamos bien. Sin embargo, en ese tiempo no tenía trabajo porque estaba muy resentido con mi familia, ya que desde hacía un tiempo ellos tenían mi dinero y no me dejaban gastarlo a mi voluntad. Llegué a ahorrar 700k y los tenía en el banco, pero mi mamá tenía mi tarjeta y mi INE. Era una situación muy de hueva para mí, entonces yo no quería trabajar porque no veía el punto de trabajar para darle el dinero a mis papás.

Entonces empezó a haber una situación muy frustrante. El hecho es que yo tenía una novia que, para todos los casos prácticos, estaba bien buena, pero empezó a haber una dinámica donde ella me chantajeaba con su cuerpo, me negaba tener sexo y cosas así. Yo me frustraba mucho porque tenía una vieja bien buena y no la podía disfrutar como yo quería. Esto derivó en que yo empezara a salir de nuevo con mis amigos de la actividad y empecé a tirarle el pedo a otras chavas porque estaba buscando un escape.

La culminación de esto me llevó a estar un día en una fiesta, por octubre, donde me encontré a uno de mis dealers de cabecera de tiempo atrás, un chavo que tenía algunos meses de haber salido del penal y ¿qué creen? Otra vez estaba "deleando".

Para ese entonces yo ya tenía dos meses trabajando otra vez, puesto que según yo ya iba a reconstruir mi vida. Ese día, un viernes, fui a la junta de doble A, vi a la novia y todo, y me fui de fiesta disque a divertirme. Yo ya no me sentía bien, estaba inconforme con mi novia y ya tenía un tiempo saliendo a fiestas donde había drogas, y yo disque limpio, pero en el fondo siempre me quería drogar. Ese día estaba por ahí el "Vampiro" y entonces le compré un 500 de perico, disque para invitarle a unas chicas. Las chicas se fueron, todos estaban drogándose y tomando y yo con un 500 en la bolsa. Entonces dije: “¡¿Cómo pinches madres no me voy a drogar si yo soy el más drogadicto?!”.

Me metí al baño del Muza, saqué la bolsa y me la metí casi toda nada más de un lado. Me faltaban ocho días para cumplir un año en abstinencia. Todo se fue a la basura.

Ese día todavía tenía dinero y le compré 4k de perico en el momento al dealer. Me fui a un hotel a drogarme y ahí estuve todo el día. Al día siguiente, como a las 9 a.m., compré otros 4 mil pesos de coca. Fue un atascón. Como todo buen drogadicto, me arrepentí ya cuando estaba bien loco; hablé con mi novia y mi mamá, y pues disque fue nada más una recaída y que, según yo, quería estar limpio.

Eso fue de un viernes a sábado y, por lo pronto, no pasó algún evento mayor. Me cambié de grupo de AA a uno que recomendó Martín, un amigo de AA que por cierto me debe 15k y ni intenciones de pagar, pero pues así ha sido en ese grupo. El propio padrino de Azarías me debe personalmente 23.5k que tampoco tiene intenciones de pagar. Yo ya ni tengo trato con nadie de ellos, pero en general ese grupo no sirve para nada. ¿Por qué menciono eso? Porque en la actualidad estoy en otro grupo diferente al que estuve seis veces y estoy mucho mejor, pero en un momento llego a ese tema.

Entonces tenía que empezar todo de nuevo, pero mi familia me dio un pase libre de no volverme a anexar si acordaba ir a juntas. Fui a unas tres o cuatro juntas al otro grupo, el cual tenía una militancia casi nula, era un grupo tradicional y la verdad súper mala la experiencia. Entonces llegó el día jueves y ¿qué creen? Ese día pagaron. Ya tenía la obsesión de nuevo, yo quería consumir, entonces mandé comprar otros 4k de cocaína y 800 pesos de cristal. Me puse tan loco que me dio una increíble paranoia y andaba bien loco en la calle con la biblia en la mano gritándole cosas a mi mamá. Ella me decía que me metiera a la casa y yo le gritaba: “La salvación no está en esa dirección”. De hecho hice unos en vivo en Facebook diciendo que me tenían secuestrado y puras cosas bien ondeadas. Al final llegó mi hermano, me sometió y ¿a dónde creen que me llevaron? Jajaja, al chile estas cosas no las puede ni inventar uno.

Siempre me he puesto a reflexionar mucho sobre el hecho de que un tiempo fui un “ateo con delirios mesiánicos”, que si se ponen a pensar es como una broma muy pesada por parte del universo. El día de hoy ya no soy ateo, soy como algún tipo de cristiano, pero no me gusta mucho congregarme porque todavía veo algunos defectos en las instituciones religiosas; pero en general, el mensaje de predicar el amor de Cristo me parece de las mejores cosas que hay y pues sí, ya le bajé de huevos y tengo una buena relación con Dios.

Si tienes una buena memoria y leíste Anexadísimo, recordarás que el primer capítulo se llama “Hallelujah” y trata sobre cómo expreso que mi problema probablemente se deriva de una mala relación con Dios. Este capítulo se me hace excelente, puesto que está ligado a una canción de un grupo de rock indie que se llama The Helio Sequence y el título de la canción es “Hallelujah”, pero en realidad se trata de ser ateo. Siempre me dio cringe que la gente que ha leído ese libro pasaba por alto que todos los capítulos de este son videos de YouTube con una canción y que el contenido de esta está relacionado directamente con los contenidos del capítulo. Se me hace una cosa de lo más cool, pero ¿ustedes qué saben? De seguro a ti te gustó el concierto de Bad Bunny del Super Bowl o tal vez te gusta Taylor Swift o quién sabe, pero es una alta probabilidad que pertenezcas a esos grupos.

Entonces llegó el anexo número 7. Este anexo me la pasé muy mal porque yo quería estar con la Graciela y ella seguía yendo al anexo a las juntas y yo no podía hablar con ella. Pues la morra la verdad siguió con su vida y yo con esperanzas de que la iba a recuperar, pero bueno, creo que al final fue lo mejor y tal vez por eso Dios me la quitó. Sí estuve mal un tiempo porque la extrañaba, pero nada con lo que no pueda lidiar. Este anexo solo duró dos meses y medio y no fue muy memorable; lo único que recuerdo es que extrañaba a mi novia y le pedía a Dios que la pudiera conservar, cosa que no pasó, pero bueno, siempre existe Tinder, jajaja.

Salí del anexo y al chile como en un mes me volví a reventar. Me volví a juntar con la cricosa de la vez pasada y ahí anduve valiendo verga unos cuatro meses.

Entonces recuerdo muy bien un domingo que andaba bien encristalado, pues mi familia me mandó a la patrulla espiritual y ¿qué creen? ¡Seguía el anexo número 8! Ya venía con la espiritual en camino al anexo “Azarías” cuando, como por inspiración divina, recordé una plática con mi muy querido amigo Chuy, alias “El Rey del Crico” (no es broma, así le dicen a su majestad), donde me dijo que él había estado en otro anexo que estaba mejor que Azarías, un lugar llamado “Guerreros Fénix”.

Yo no sabía nada de este lugar, pero estaba seguro que regresar al mugrero del otro anexo no era algo que quería hacer. Así que le dije a mi papá: "Llévame a Guerreros Fénix". Me preguntaron dónde es eso y yo les dije que no sabía nada más que el nombre. Sacaron su teléfono e hicieron una investigación. Después de media hora dimos con el lugar. Llegamos a la entrada y mi papá y mi hermano se bajaron, hablaron con el que ahora sé muy bien que es mi Padrinazo “Conrado Ortiz”, un padrino chingón, no esas mamadas de Silvano Martínez.

Salieron de la oficina y me dijeron que aquí me iba a quedar. Yo, por cierto miedo y confusión, le dije a mi papá: "Mejor sí llévame a Azarías", y me dijo: "Ya pagamos, aquí te vas a quedar". Me bajaron de la camioneta, me sometieron y me llevaron hacia adentro del anexo. Me dieron la oportunidad de acostarme en una litera y bajar del avión. Yo llevaba tres días consumiendo cristal y andaba súper astral; de hecho, aquí me tiran un chingo de carro porque me encontré una biblia y la traía para todos lados, pero pues les digo, de los delirios mesiánicos nunca me han dejado, jajaja, qué chistoso.

No tengo intenciones de contar todo lo que viví en el anexo, pero voy a mencionar algunas cosas. En este lugar no hay golpes, haces del baño en un sanitario, la comida no es perfecta pero está mucho más servida y mejor, hay aires en los cuartos y de hecho hay una panadería y venden piezas de pan en 10 pesos, lo cual me parece excelente. Ya cuando tenía como tres meses me dieron el servicio de lavandería y ahí tienen al Chino lavando y tendiendo ropa para 100 anexados. Al chile estaba bien perreado ser lavandero y es uno de los servicios más pesados. Yo hice la innovación de implementar un sistema de recuento de prendas donde me brindaban una libreta y una pluma para anotar las características de la ropa que lavaba la gente y casi nunca se me perdía nada. Desde entonces, a todos los que me han seguido se les da una libreta y una pluma. Al final de cuentas tienen que tomar en cuenta que soy ingeniero, jajaja.

En este anexo las juntas duran mucho más; empiezan a las 8:30, se acaba la primera junta a las 3 y luego de 5 a 11. Todo el perro día en junta. Otra cosa es que aquí en este anexo se usa algo que se llama terapia directa. ¿Qué es esto? Pues prácticamente te rajan la madre en la tribuna y te dicen tus verdades de una manera muy poco amigable. Se pone bien intenso y la verdad sí te humillan bien cabrón, pero "solo son palabras y las palabras no rompen huesos", dicen aquí. Te dan en tu ego y en tu enfermedad y eso es lo que cuenta. La verdad es como un tipo de juego, porque te peleas con la gente en tribuna y luego te ríes con ellos y les dices: "Nombre, me pusiste una verguiza en tribuna, perro, jajaja, te mamaste".

Todo ha sido mejor en este lugar. Desde el tercer o cuarto día tomé la decisión de poner todo mi empeño en este proceso y hasta el día de hoy mi motivación sigue intacta. Yo sabía que tenía que hacer cosas diferentes a los otros procesos y una de las cosas que supe que haría era quedarme a vivir aquí por un tiempo indefinido en el anexo. Tuve un excelente comportamiento y participación en mi proceso y cuando llegaron los cuatro meses, que es como el primer checkpoint en este lugar, negocié con el Padrino y mi familia que me dieran algo que se llama “media luz”.

¿Esto qué significa? Que tengo ciertos privilegios, pero que de cierta manera sigo anexado. ¿Qué negocié? Pues lo de siempre: trabajar en el anexo y tener teléfono y laptop. Conseguí lo que acordamos, me dieron mis cosas y me puse a buscar trabajo. Tardé como dos meses en conseguir uno y, aunque es un puesto donde gano menos que lo que ganaba en trabajos anteriores, estoy en una empresa muy buena. Trabajo para una empresa que le da servicios a BD (Becton Dickinson), que es una empresa de talla internacional que vende productos relacionados con el área médica y, por mencionar, son los que inventaron las jeringas; sí, las jeringas con las que te inyectan xD.

Más puntualmente, estoy en un proyecto donde hacemos el software que controla un instrumento que usan en los laboratorios de investigaciones médicas llamado “Citómetro de flujo”. Este es usado para estudiar células, medicamentos y otros compuestos químicos, y vale alrededor de 500k USD. Me ha ido súper bien en el trabajo y la verdad casi que me dejan hacer lo que yo quiera. Nunca he entregado una sola tarea con retraso y nunca me andan diciendo que si ya acabé. Tengo muchas libertades y estamos usando tecnología muy buena para desarrollar el producto.

Esto ya viene siendo el final de este relato. Es un relato de redención. Sí, me aventé otros dos anexos, caí en el cristal y voy en el curso del octavo, pero aún sigo limpio. Entre enero 19 del 2025 y a la fecha ya llevo más de un año en sobriedad. La vez pasada estuve a ocho días de conseguirlo y fallé, pero Dios me dio otra oportunidad y la aproveché y aquí sigo. Firme, con determinación, motivado y con un aire de victoria.

Para finalizar quiero hacer un homenaje a mi difunto amigo Ferruco, Fernando Torres. Él me enseñó cosas muy valiosas y lo quise mucho; fue mi mejor amigo por 20 años. Si recuerdas, él falleció de una sobredosis o algo así, no sé, pero se murió. Nunca volví a hablar con él, pero casi todos los días lo recuerdo porque muchos de los grupos que escucho él me los enseñó y es música que escucho todos los días. Pero me pregunto qué hubiera pensado de mí, si estaría orgulloso de todo lo que he descubierto por mi propia cuenta. ¿Qué diría de Jungle? ¿Qué diría de Parcels? ¿Le hubieran gustado Bándalos Chinos? ¿Surfistas del Sistema? ¿Le hubiera gustado tanto Facundo Cabral como a mí? Tantas cosas que viví después de dejarlo atrás en mi vida que pudiera haber compartido con él. Pudimos haber odiado a Bad Bunny y Taylor Swift juntos, y pues perdí todo eso por el tonto orgullo y mi inestabilidad emocional. Lo extraño y me hubiera gustado que estuviera aquí. ¿Habría dejado las drogas si me viera como estoy hoy? ¿Que hubiera visto que esta vida es mejor que la decadencia de la sustancia? ¿Me hubiera seguido a mí como una vez yo lo seguí a él?

No puedo saber nada de eso porque él ya no está en el mundo de los vivos. Tal vez lo vea cuando mi vida en este plano termine, pero les recuerdo que yo quiero ser un cyborg y quiero vivir mucho tiempo, cosa que tal vez por tu ignorancia no entiendes que va en serio y es real. Pero el día de hoy hago un homenaje al Ferruco y le hago la pregunta: ¿Qué hay, amigo, al otro lado del silencio (esto es un link a YouTube)?

Gracias por leerme. Dios te bendiga.

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