NPCs de mierdax
NPCs de Mierda: Un Rant sobre Autenticidad por Chino Nava
Esto va a sonar arrogante y, honestamente, viene de mi propia soberbia. ¿Por qué batallo tanto para hacer conexiones reales con la gente? Si te tuviera que dar una respuesta sencilla, te diría: porque la mayoría son un montón de NPCs.
Para los que no saben, NPC significa Non-Playable Character. Es mera decoración de videojuegos. Gente insípida sin un gramo de autenticidad. Veo NPCs por todas partes. Me da hueva ver influencers con absolutamente cero talento obteniendo cantidades estúpidas de atención solo por existir, o gente en general a la que, por tener una cara bonita, se le abren todas las puertas. Pero la realidad es que todos ellos se tienen que vender para mantener la fachada. Se venden al mejor postor.
En lo personal, encuentro que mantener las apariencias es una experiencia sumamente desgastante. En todos los círculos sociales siempre me topo con gente que se esfuerza por proyectar una idea exagerada de quiénes son. Yo no estoy exento de esta situación y, claro que también he tratado de ajustar mi carácter para encajar en un contexto, pero para ser honesto, cada vez encuentro más difícil y agotador realizar este tipo de gimnasia social.
Podría hacer mención de una extensa lista de logros que dan prueba de que yo no soy un NPC de ninguna manera. Y tal vez esto suene a alarde, pero creo que la consistencia es una característica muy importante para determinar quién es un personaje de fondo y quién no.
¿Acaso yo soy un NPC?
Esta pregunta tiene cierta magia: si te la estás planteando y me estás leyendo, lo más seguro es que no, no eres un NPC. Pero, tal como dictan los principios herméticos de la polaridad y la dualidad, existe un espectro y una gradación en el nivel de consciencia de las cosas.
Ahora, la cuestión es qué tan auténtico soy o qué tan cerca estoy de ser un NPC. La realidad de las cosas es que una persona auténtica no puede ser de otra manera. Yo nunca he sido una persona común. Desde el principio de mi vida siempre fui muy destacado en mis estudios. Muchas personas me han dicho que soy un genio y, la verdad, creo que sí hay algo de eso, pero también tengo ideas muy extrañas, manías y un historial de comportamientos autodestructivos.
Conozco gente que hace música y ya se creen músicos; conozco gente que pinta y se creen pintores; conozco gente que canta y se juran cantantes. ¿Sabes qué es lo que me diferencia a mí? Que yo escribo, pero no soy escritor y nunca lo seré. El día que yo, César Nava, me tome en serio el título de escritor, ten cuidado, porque serán tiempos peligrosos y de alto impacto. No me considero escritor porque en ese título hay pretensión, y la pretensión es la enemiga mortal de la originalidad. Yo solo soy El Chino. Un drogadicto rehabilitado, un Computer Scientist, un Software Engineer y, en estas épocas, incluso Padrino de Doble A.
Soy muchas cosas, pero nunca un NPC. Yo no escogí ver el mundo así.
A veces recuerdo cuando jugaba RPGs en el Super Nintendo y me ponía a pensar en los personajes que vendían ítems en las tiendas. Siempre estaban ahí, listos para atenderte; nunca dormían, nunca descansaban. Hasta cierto punto los envidiaba, pero también me preguntaba: ¿Qué pensará el señor de la tienda cuando salgo de su mapa? ¿En realidad existe? ¿Tendrá familia? Muchas veces ni siquiera tenían nombre, solo tenían una función. Y así es convivir con los NPCs en la vida real: solo tienen una función. Son escombro en la construcción, extras en las obras, actores de relleno en la película de alguien más.
Ahora, si estás leyendo esto y quieres despertar... ¡HAZLO! No hay nada más gratificante que encontrarte a ti mismo y saber que te has vuelto un jugador de alto nivel en la Matrix. A mí, a veces la gente me da risa. Los observo, los evalúo y pienso en qué tan diferentes somos. Pienso: "Esta persona no tiene ni idea de todo lo que yo soy, de todo lo que sé, lo que siento, lo que conozco, lo que admiro y lo que anhelo". Los veo hablando superficialmente de fútbol, subiendo memes, o a uno que otro creador de contenido repitiendo discursos de moda.
No tengo nada en contra de eso, pero si supieran que hay más, que la vida es inmensa... Si pudieran ver la realidad con mis ojos, si pudieran estar, como yo todos los días, borrachos de asombro ante la inmensidad del universo, tal vez dejarían de ser NPCs. Tal vez sabrían que estar todo el día en el gimnasio para "estar buenas", o tener su chambita en gobierno y subir frases mamadoras en redes, es algo completamente banal.
Yo también caigo en banalidades, soy humano, pero cada vez necesito menos el reconocimiento de la gente. Te podrá parecer raro, sobre todo porque fui ateo y agnóstico, pero el día de hoy mi corazón se llena de dicha porque sé, firmemente, que soy un hombre aprobado por Dios.
Si en realidad descubres que esa es tu realidad, te das cuenta de que no necesitas nada más. Por eso me río de los filósofos de la antigüedad que se pasaban la vida preguntándose "¿Quién soy?". ¡Yo les digo tontos! Yo claro que sé quién soy. Antes no lo sabía, pero hoy te lo firmo: yo soy César Nava, alias El Chino. No soy un NPC. Y, en resumen, yo soy quien Dios dice que yo sea.
Gracias totales, Chino.